En este país de injusticias e hipocresías es casi imposible pensar que alguien lo puede defender a uno. Y es verdad, nadie lo hará. Acá sólo vale lo que usted haga por usted. La denuncia puede ser la solución, así que aquí su mejor defensa es sacar esa rabia interna de vivir en un país que tiene una mezcla explosiva entre gente ridicula, ignorante e insensible.